Esta reflexión gira en torno a la identificación de retos de la educación actual y a la posibilidad de desafiarlos por medio de aplicaciones TIC; en este orden de ideas uno de los retos identificado es la ampliación de la cobertura, aunque no podemos hablar de ella sin referirnos a la calidad teniendo por un lado el hacer valer el derecho fundamental de la educación y por el otro el compromiso de lograr un desenvolvimiento social y productivo de los educandos. Para lograr lo anterior no basta con proyectos de aumento del número aulas sino a una distribución de estas de acuerdo a la realidad geográfica y demográfica de tal forma que se tienda a cumplir las metas en cuanto a universalización de la educación reduciendo los índices de analfabetismo y mejorando la calidad de vida. Otro reto importante es la Pertinencia en cuanto a la creación de competencias laborares, la necesidad de aumentar la cantidad del personal bilingüe y con competencias tecnológicas; todo esto sin dejar aún lado los retos de modernización y optimización en la distribución de recursos destinados a la educación y el respeto de estos rubros.
Asumir la implantación de Tecnologías de la información y comunicaciones en la educación por si solo es un gran reto, entendiendo que la dotación de computadores no garantiza un avance pleno, para esto se debe revolucionar el contexto de los ambientes de aprendizaje. De igual forma una vez se pase de la planeación a la acción se puede lograr una ampliación de las rígidas aulas actuales a una educación más flexible sin barreras de acceso por ubicación o por cupos disponibles y que promueva a la consecución de competencias profesionales requeridas para asumir los retos laborales del presente.